Ingresó a la orquesta a los 13 años y hoy sueña con estudiar Interpretación Musical. Desde Puente Negro, viaja cada fin de semana a Rancagua para ser parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional de O’Higgins, donde ha encontrado aprendizaje, amistad y proyección profesional.
Mateo Román, de 17 años, viaja cada fin de semana más de dos horas desde Puente Negro, localidad cercana a San Fernando, hasta Rancagua. A veces lo hace en bus y otras veces junto a sus compañeros. A pesar de la distancia y el tiempo que implica el trayecto, su compromiso como percusionista de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional (OSJR) de O’Higgins, perteneciente a la Fundación Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI), lo motiva a seguir adelante.
El joven, oriundo de este sector rural de San Fernando, inició a los 6 años su camino musical en un taller municipal de percusión en la Casa de la Cultura. Aunque no había antecedentes musicales entre los integrantes de su familia, Mateo ha complementado su vida estudiantil con la constancia y el compromiso que exige la formación de un músico sinfónico.
Para los becados de FOJI, la experiencia va más allá del aprendizaje musical. En el caso de Mateo, también ha significado construir vínculos con sus pares y encontrar un espacio de encuentro. “Me encanta ir a hablar, jugar, compartir y reírme con mis amigos en FOJI en todos los ensayos. FOJI me ha dado la oportunidad de conocer gente que no hubiera conocido de otra forma, gente que siempre me tira para arriba y que me motiva a seguir adelante”, cuenta el joven.
Así, los ensayos se convierten en espacios donde la música deja de ser solo técnica para abrir oportunidades de convivencia, contención y creación de vínculos.
El respaldo familiar, sin importar la distancia
Mateo no ha recorrido este camino solo. Lo que comenzó como una forma de encauzar la energía y desarrollar la motricidad fina de un niño de 6 años terminó convirtiéndose en un esfuerzo logístico de toda la familia.
Su madre, Viviana Rojas, recuerda que el acercamiento inicial de Mateo a la música contó con el apoyo familiar. Los viajes en auto a San Fernando para coordinar los traslados con otros becados, las esperas a su regreso y la autonomía que fue adquiriendo al comenzar a utilizar la locomoción local han sido parte de este proceso. También destaca el esfuerzo de los domingos para que no falte a sus compromisos y el acompañamiento familiar en sus presentaciones.
Para Rojas, la música no sólo ha desarrollado el oído de su hijo, sino que también ha fortalecido sus valores y su seguridad personal.
“A Mateo la música lo ha acercado más a la gente, conoce más: su puntualidad y el ser ordenado le ha dado mucha seguridad, ha sido algo muy positivo en todo ámbito”, destaca su madre, quien siente especial orgullo por los logros de su hijo, entre ellos, su primer concierto sinfónico.
Una trayectoria orquestal con proyección a futuro
Mateo ingresó formalmente a FOJI en 2022, a los 13 años, motivado por sus propios compañeros de otra orquesta. Desde entonces, el trabajo junto a profesores y pares le ha permitido comprender la importancia del trabajo en equipo dentro de la agrupación.
Entre sus recuerdos más significativos está el ensayo parcial de La Chilenita N°3, de Gabriel Matthey, donde la complejidad de la obra se combinó con la complicidad de la fila de percusión y el propio director tocando junto a ellos.
Para Mateo, una de las mayores satisfacciones es observar la evolución técnica de la orquesta: comparar cómo suenan las obras al comienzo del año con el resultado que alcanzan en los conciertos, tanto en la calidad del sonido como en la interpretación.
A sus 17 años, mientras cursa 3° medio, su paso por la orquesta ha sido determinante para definir su vocación. Mateo proyecta continuar sus estudios en la Educación Superior, con la intención de estudiar Interpretación Musical y el sueño de llegar a integrar una orquesta profesional.
Su madre coincide en que la formación en FOJI constituye un puente importante hacia sus metas universitarias y la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos.
Para quienes evalúan iniciar este camino, Mateo entrega una invitación directa: “A nuevos futuros integrantes les diría que se atrevan a postular a FOJI, que le den con todo y que no se rindan fácilmente, porque es una muy bonita experiencia llena de gente increíble que siempre va a querer lo mejor para ti, que te ayuda a salir adelante y que te motiva en la música”.
FOJI cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.


