Proyecto: “Artesanas de O’Higgins, una historia por Contar”

Financiado por Fondo de Medios de Comunicación Social 2023.

Ejecutado por: Chile de Mar a Cordillera SPA, a través de www.demaracordilleratv.cl

Presentación

En la Región de O’Higgins las mujeres se destacan en variados ámbitos, principalmente, porque muchas veces, pese a los problemas que pueden vivir en el interior de sus familias, en su entorno laboral y social logran de igual forma salir adelante. Algunas de ellas haciendo frente a todo sin respiro, otras buscan terapias o salidas alternativas como cambiar de ocupación a una menos tradicional, pero que se acerca a dar rienda suelta a la creación artística, transformándose en artesanas, lo que además les permite emprender.

Es en este contexto que www.demaracordilleratv.cl quiso investigar a las Artesanas de O’Higgins y conocer sus historias, dando vida al proyecto “Artesanas de O’Higgins, una historia por contar”. Proyecto que hoy se encuentra en desarrollo y que estaremos compartiendo en este apartado del Fondo de Medios de Comunicación Social 2023.

Reportaje

Proyecto logró indagar en la historia de mujeres que se dedican a la artesanía en O’Higgins

Diversas, con distintas vivencias y ocupaciones, pero todas esforzadas y constantes para salir adelante, muchas ante la adversidad que son un ejemplo de vida.

“Artesanas de O’Higgins, Una Historia por Contar” se llama el proyecto ejecutado por el medio digital De Mar a Cordillera, financiado por el Fondo de Medios de Comunicación Social 2023, perteneciente al Ministerio Secretaría General de Gobierno y con el apoyo del Consejo Regional de O’Higgins (CORE), que logró investigar y conocer el cómo mujeres de las comunas de Graneros, Machalí, Rancagua y Requínoa llegan y se desarrollan en diversas actividades ligadas a la creación y el arte.

Son diversas actividades las que se enmarcan dentro de la disciplina de la artesanía, que es el arte de fabricar productos con la mano o con objetos sencillos, lo que tiene que ver con manualidades, así que elegir justamente a las participantes de este estudio, no fue tarea fácil. Primero, porque se debía cumplir con especiales requisitos, que tenían que ver con actividad, género, medio ambiente y diversidad, además de la novedad y la historia, sin embargo se logró con creces.

Para la psicóloga clínica del Centro Médico Cimek en Rancagua, Roxana Gallardo, “la artesanía, cualquier tipo de manualidad, en cualquier persona, principalmente en mujeres, que han vivido cualquier tipo de discriminación, podría resultar una gran fuente para superar la ansiedad, la depresión, mejora el estilo de vida para enfrentar la adversidad, maneja también el dolor, porque a través de la naturaleza rítmica y repetitiva de la artesanía en cualquiera de sus facetas, ayuda a calmar, concentra, produce efectos de relajación, alivia el estrés, mejora la contemplación y por otro lado, mejora las habilidades cognitivas, mejora la memoria, la concentración y se sienten felices a través de los colores y del ejercicio de la motricidad fina y gruesa, mejora toda la condición previa que deben haber vivenciado”.

En el período de la pandemia, argumenta, aumentaron los trastornos ansiosos muchísimo, y mucha gente perdió el trabajo creándose muchas áreas de emprendimiento. “En la ciudad de Rancagua hay muchas ferias de emprendimientos, también en Machalí y muchas mujeres han generado proyectos de emprendimientos, siendo cosas como collares, pulseras, bolsas de té, usar la yerbateria, las hierbas en general, jabones y todo ese tipo de actividades, surgieron principalmente desde la pandemia, las que muchas veces están asociadas a agrupaciones de mujeres, jefas de hogar, ligadas a los servicios del Estado que hay hoy en día”, explicó Roxana Gallardo.

Luego de que en Chile se viviera la pandemia del Covid 19, muchas personas realizaron cambios voluntarios o involuntarios en materia laboral. Esto, dado a que hubo algunas variaciones en la forma de producir, insertándose en nuestro consciente colectivo el teletrabajo, o dejando trabajos formales, reinventándose para subsistir en la pandemia.

Ejemplo de esto es Nolfa Miranda, una orfebre de la comuna de Machalí, que llegó a la artesanía post pandemia, como forma de resaltar su alto potencial artístico y lograr transformarlo en una actividad económica.

Nolfa dejó su trabajo ligado a los números en una empresa de Rancagua, donde se desempeñaba en contabilidad, que por efectos económicos del COVID quebró. Eso la llevó a, como a muchos, a estar más tiempo en casa. Comenzando la búsqueda de algo que la llenara como persona, con el que pudiera compatibilizar su rol de madre, momento en que se abrió la puerta de realizar un curso de orfebre en Rancagua, a lo que le fue sumando, otros cursos en Coya, dando paso a convertirse no sólo en una diseñadora, sino que a una creadora de joyas y otros objetos. Pasando a transformarse en una “emprendedora”, quien vende sus productos a través de su página en Instagram @cobre_cuerpo_y_alma y en la feria de Sernameg que se encuentra junto al Mall Open de Rancagua.

“Mi principal labor en la vida es ser mamá. Eso, primero que cualquier cosa hoy en mi vida y después lo demás, entonces, yo creo que como todas las mujeres terminamos haciendo todo. Contenta, feliz, a mí me gusta ser orfebre, porque dentro de las cosas que puedo hacer es un trabajo que manejo yo mis tiempos, todo. Entonces, mi dedicación principal, mis niñitos, mis hijos y luego mi trabajo en este caso”, señala la orfebre.

Conoce a la Orfebre Nolfa Miranda

Artesanía sanadora

La historia de Constanza Valderrama de 36 años es bastante especial, por decir lo menos. Ella es actriz profesional y llegó a vivir a Machalí, tras iniciarse la emergencia sanitaria. Su historia reúne en sí la realidad de muchas mujeres en nuestro país, que salen adelante solas como jefas de hogar, pero que además ha debido enfrentar otras pruebas, que la han convertido en una guerrera.

“Llegué a la alfarería buscando, un poco de tranquilidad mental, yo soy de Santiago y me cambié acá a Machalí, y estaba en ese proceso de adaptación, ya que mi hijo había sido recién diagnosticado con la Condición del Espectro Autista, entonces estaba muy desconectada de mí y del mundo, estaba muy ensimismada en mis problemas, así que llegué a un curso de alfarería en Coya y yo creo que eso me rescató bastante y me salvó. La alfarería para mí ha sido un emprender terapéutico total”, expresó Constanza.

“Me gusta la alfarería bastante porque es la gran tecnología ancestral, como el que inventó la silla, quedamos para siempre en esta posición y el que inventó la alfarería, en los humanos que tuvieron la idea de jugar con barro y luego armar algo, quemarlo, fue lo primero que transportó agua, hirvió el agua e hizo que pudiéramos comer cocido, así que es increíble como el barro puede tener, gracias a los elementos del fuego, el aire, la tierra y el agua, distintas formas, distintos sonidos, distintas figuras y esto puede ser totalmente decorativo, como puede ser también utilitario”, confirmó la también alfarera..

Ella comprende que la alfarería, como actividad artesanal, no es el remedio en sí para asumir un problema mayor (psicológico), sino que es parte de la terapia. Sin embargo ha aprendido su labor a tal nivel que ya da clases de alfarería, tanto con el Casona San Joaquín de los Mayos en Machalí, ya que además integra el Colectivo de Artistas de Machalí, CAM. Pudiendo ser contactada a través de su Instagram @conocolores.

Si quieres conocer más acerca de su quehacer
Alfarería: Artesanas de O’Higgins una Historia por Contar presenta a Constanza Valderrama