La jornada combinó capacitación en seguridad vial e inclusión con una experiencia práctica de movilidad reducida, como parte de un ciclo de formación para conductores del transporte público mayor.
Enfrentar las dificultades que puede tener una persona con movilidad reducida al subir, viajar y bajar de un bus fue parte de la experiencia que vivieron conductores de la línea Expreso Rancagua, durante una jornada de formación que busca promover viajes más seguros y accesibles en el transporte público.
La actividad, realizada el 20 de agosto, marcó el inicio de un ciclo impulsado por la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de O’Higgins junto a Cormun Rancagua, que contempla contenidos de seguridad vial, inclusión y trato adecuado hacia pasajeros con discapacidad.
La iniciativa cobra especial relevancia en una región donde, según el III Estudio Nacional de la Discapacidad de SENADIS, existen más de 115 mil personas adultas con discapacidad, equivalentes al 14,4% de la población adulta regional.
El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Julio Gutiérrez Sepúlveda, destacó el rol que cumplen los conductores en la experiencia diaria de quienes utilizan la locomoción colectiva.
“Un conductor puede marcar una gran diferencia en la experiencia de una persona con discapacidad. Por eso, esta iniciativa busca entregar herramientas y generar conciencia, formando conductores no solo más preparados en seguridad vial, sino también más inclusivos, empáticos y conscientes de las distintas realidades de quienes utilizan diariamente el transporte público”, señaló.
Conductores experimentaron las dificultades de la movilidad reducida
La jornada comenzó con una capacitación de CONASET sobre seguridad vial, responsabilidad en la conducción y buenas prácticas para el traslado seguro de pasajeros.
Posteriormente, profesionales de Cormun Rancagua abordaron conceptos relacionados con discapacidad, inclusión, trato adecuado y las principales barreras que pueden enfrentar las personas con discapacidad durante sus desplazamientos.
Uno de los principales momentos de la actividad fue la experiencia “Ponerse en mi lugar”, donde los propios conductores experimentaron situaciones asociadas a la movilidad reducida y al uso de ayudas técnicas.
La actividad permitió observar de manera práctica las dificultades que pueden surgir al momento de abordar, permanecer y descender de un bus, reforzando la importancia de respetar los tiempos que cada pasajero necesita para realizar estas acciones de manera segura.
Wilson Rivas, operador de Expreso Rancagua, valoró la instancia y destacó que la incorporación de buses eléctricos de piso bajo y acceso universal debe ir acompañada de una atención adecuada por parte de los conductores.
“La experiencia de viajar en transporte público con esta condición es muy distinta a como se percibe desde fuera. El acceso, la inclinación del bus, la asistencia y el aseguramiento en el espacio destinado son acciones que requieren tiempo, porque de ellas depende un traslado seguro. Ese tiempo no es una demora, es parte de un servicio bien prestado”.
Tras la experiencia práctica, los participantes compartieron sus aprendizajes y destacaron acciones cotidianas que pueden mejorar la experiencia de los pasajeros, como respetar los tiempos de ascenso y descenso, aproximarse correctamente a las paradas, prestar ayuda cuando sea necesario y mantener un trato adecuado.
Con esta primera jornada, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de O’Higgins inició un trabajo de formación dirigido a conductores que cumplen un papel clave en la seguridad y accesibilidad del transporte público regional.


