Tornado EF-2 en Requínoa: ráfagas de hasta 218 km/h y daños en viviendas e infraestructura

Por DMC

Al menos 20 viviendas afectadas, caída de postes y daños en un establecimiento educacional forman parte del balance preliminar del fenómeno que impactó a la comuna. La Dirección Meteorológica de Chile lo clasificó como EF-2, mientras un académico de la Universidad de O’Higgins advierte sobre los riesgos de estos eventos.

Un tornado afectó durante la tarde de este lunes a Requínoa, en la Región de O’Higgins, dejando daños en viviendas, infraestructura eléctrica y un establecimiento educacional, identificado como el Colegio Tricahue. Los antecedentes preliminares dan cuenta de al menos 20 viviendas afectadas, mientras continúan las evaluaciones de los daños provocados por el fenómeno.

De acuerdo con información difundida por el Gobierno Regional de O’Higgins, la Dirección Meteorológica de Chile clasificó el tornado como EF-2, con ráfagas de viento estimadas entre 179 y 218 kilómetros por hora. El reporte también señala que se evalúan daños estructurales en zonas residenciales, tendido eléctrico, árboles y otros elementos.

¿Cómo se formó el tornado?

El académico de la Universidad de O’Higgins e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Raúl Valenzuela, explicó que el fenómeno comenzó a formarse al sur de la comuna de Machalí y que posteriormente se observó una nube embudo en el límite con Requínoa.

“Eso corresponde a un tornado que comenzó a formarse al sur de la comuna de Machalí. Posteriormente, entre el límite Machalí y Requínoa ya se empezó a observar la nube embudo con daño en la superficie”, señaló el investigador.

La clasificación EF-2 corresponde a un fenómeno capaz de provocar daños importantes. En este caso, las ráfagas reportadas y las afectaciones registradas mantienen la atención sobre los riesgos que estos eventos representan para las comunidades y sus viviendas.

Advierten sobre los riesgos para las personas

Valenzuela advirtió que el peligro de un tornado no se limita a los daños estructurales, ya que los objetos y materiales levantados por el viento pueden convertirse en un riesgo para quienes se encuentren en las zonas afectadas.

“Estos tornados pueden ser bastante dañinos no solo a las infraestructuras, sino el levantamiento y arrastre de material en el aire puede ocasionar serios daños a las personas e infraestructuras”, explicó.

El académico también llamó a mantener distancia frente a la formación de nubes embudo y a prestar atención a las condiciones del entorno. Además, indicó que el fenómeno aparentemente podría continuar hacia el sur, con una posible trayectoria hacia San Fernando. Esta apreciación corresponde a su evaluación y no constituye una trayectoria confirmada por la información oficial disponible.

Registrar los fenómenos ayuda a la investigación

El investigador destacó la importancia de registrar el lugar, la fecha y la hora en que se observa un tornado. Estos antecedentes permiten realizar análisis posteriores mediante imágenes satelitales y otras fuentes de información.

El objetivo es comprender mejor los procesos atmosféricos que favorecen la formación de estos fenómenos y determinar qué condiciones pueden dar origen a una nube embudo y cuáles no necesariamente derivan en un tornado.

Mientras continúan las evaluaciones en Requínoa, la emergencia vuelve a poner de relieve la importancia de contar con información oportuna y seguir las indicaciones de las autoridades ante fenómenos meteorológicos potencialmente destructivos.

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