Derechos Humanos y educación: el rol del docente frente a los desafíos de la sociedad actual

Por DMC

La académica Gladys Mesa Romero reflexiona sobre el papel de la educación, la familia y los Derechos Humanos en la formación de ciudadanos críticos, en un contexto marcado por la violencia, los cambios tecnológicos y la necesidad de fortalecer los valores humanos.

Por Gladys Mesa Romero

San Fernando, junio de 2026

“La conciencia se constituye con multiplicidad de referentes, algunos de los cuales se articulan en cada práctica específica del sujeto. Dependiendo del ámbito social de constitución del sujeto es el abanico de referentes constituyentes de su conciencia.” (Covarrubias, 1995, p. 17).

Reflexionar, hacer preguntas, tropezar una y otra vez lleva a respuestas, a veces, las más, éstas no son las que uno busca, sin embargo, aun cuando nos resistimos a verlas, ellas están ahí, tan claras como el agua o como la luz a través de los cristales, sencillamente ahí, pero lo importante no es si están o nos gustan o no, lo importante, lo realmente importante es llegar a ellas. Derechos Humanos, encargo social, educación, pedagogía, familia, escuela, alumnos, docentes y muchos más conceptos y/o definiciones que nos rodean, conquistan, atrapan, … Y en este entretejido sin color, bicolor, multicolor, arcoíris natural o no, los medios de comunicación buscando a quien ahogar.     

El recorrido conceptual que relaciona la educación de estos tiempos con los principios que sustentan los Derechos Humanos en los que se insertan niños y niñas sin distinción alguna me permiten destacar las principales imágenes que mi ideario pedagógico sustentan: “enseñar primero a pensar”. 

Me pregunto entonces, ¿Qué estamos haciendo realmente en las salas de clases, en nuestras familias, en el contexto donde nos desenvolvemos? Ante la realidad que nos reintegra una imagen social matizada por guerras, agresiones e incomprensiones de todo tipo ¿dónde quedan los roles de las instituciones nacionales e internacionales. 

Hacerse preguntas, indagar, pensar, cuestionarse cada información que nos llega es un ejercicio que cada uno por separado debía realizar, poner en práctica esas costumbres de apoyo y colaboración que de alguna manera nos inculcaron no está en contraposición con un mundo donde la tecnología gana terreno, todo lo contrario, nos permite hacer uso de la misma racionalmente.   

Si como plantea Covarrubias: “La conciencia se constituye con multiplicidad de referentes, algunos de los cuales se articulan en cada práctica específica del sujeto, (…), … ¿Cuándo la familia, los maestros y cada uno de los que forman parte del engranaje social se unirán a favor de la construcción y mantención de un mundo mejor? La lógica ante el comportamiento individual y social que se evidencia conlleva a tomar decisiones que frenen la caída y desorientación de algunos grupos humanos e instituciones, ahora bien, ¿Cómo?, …

La razón del desarrollo humano a través de la historia una y otra vez muestra que el conocimiento asciende en una espiral donde no solo el castigo es la solución, se hace necesaria la educación y la reeducación, al margen de lo que se pueda pensar…Sin embargo, sin embargo, …el momento muestra que algo falta, ¿Qué es?, …Analizo y me centro en una conclusión, hace falta un punto de anclaje entre los conceptos…¡eso es!, si se maridan los puntos comunes entre valores humanos y habilidades los pasos a seguir se constituirían en meta alcanzable no necesariamente utópica.  

Luego entonces, para hallar ese punto que permite anclar la realidad actual es necesario y en pocas palabras, visualizar qué se considera como valor humano, entendiéndose esto, como los principios éticos y morales que han acompañado a lo largo del tiempo las diversas culturas, mostrando un comportamiento digno, asegurando bienestar colectivo y una convivencia armónica. Al reflejar la calidad de un individuo en particular y la sociedad de donde proviene, se constituye en su carta de presentación y se sustenta en él.  

Se acompaña el ser humano de competencias que lo distinguen y que en el siglo XXI alcanzan mayor significación por el salto tecnológico que en éste se han originado, por otro lado, es evidente que se necesitan habilidades para desenvolverse en un mundo de acelerados cambios donde la conexión lo opera todo, si quienes conducen los grandes conglomerados humanos no están dotados y capacitados en estos dos conceptos cualquier cosa puede amenazar y contribuir a la extinción de la especie. 

Por consiguiente, un aprendizaje donde el pensamiento crítico, la creatividad, la alfabetización digital con el consiguiente manejo de la información, TIC y las habilidades que garanticen el saber adaptarse y solucionar problemas, son indispensables siempre y cuando se comprenda que tanto valores como habilidades se adquieren cultivan y fomentan y que además pueden desaparecer necesitando todos de un aprendizaje continuo y la disposición y motivación para la adquisición de conocimientos. 

La realidad actual en la que Chile se encuentra no permite esperas, si el país quiere ser parte del mundo desarrollado ha de trabajar firme no solo el ámbito tecnológico sino el espectro, la gama psicosocial donde cada uno de sus hombres y mujeres se inserta, las garantías que protegen dignidad, libertad e igualdad desde una mirada integral donde cada uno es parte de un todo y sin una de esas partes el sistema comienza a fallar. 

Ante esa perspectiva la Educación y todo lo que ella implica se toma la página principal.

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