Patrimonio en vilo en Rancagua: Justicia frena demolición del histórico Molino Koke

Por DMC

La Corte ordenó suspender cualquier intervención en el inmueble mientras se resuelve un recurso que advierte riesgos para vecinos y el entorno urbano.

El destino del antiguo Molino Koke quedó en suspenso. La Corte de Apelaciones de Rancagua dictó una orden de no innovar que detiene de inmediato cualquier acción que pueda significar la demolición del recinto, uno de los vestigios más reconocibles de la memoria industrial de la ciudad.

La decisión —adoptada de forma unánime en la causa rol 744-2026— responde al recurso de protección presentado por la Municipalidad de Rancagua, que alertó sobre una eventual afectación al libre tránsito de vecinos, en medio de obras que ya generaban inquietud en el sector.

Pero el fallo no solo congela faenas: instala una señal de alerta sobre el valor simbólico del lugar. El Molino Koke, ubicado en avenida General Baquedano, no es solo una estructura en disputa, sino un punto de referencia para generaciones de rancagüinos que reconocen en sus muros parte de la historia productiva local.

“Atendido el mérito de los antecedentes”, consigna la resolución, el tribunal ordenó a la empresa abstenerse de ejecutar “todo acto o conducta que importe la demolición” del inmueble, mientras se resuelve el fondo del recurso.

La medida cautelar abre ahora un compás de espera cargado de tensión. De un lado, el avance de proyectos urbanos; del otro, la preservación de un espacio que, para muchos, representa identidad, memoria y pertenencia.

El desenlace aún es incierto. Pero por ahora, la historia del Molino Koke —al menos en pie— sigue escribiéndose.

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