El vicepresidente de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva señala que la edad es el principal factor que determina las probabilidades de lograr un embarazo en el futuro y aclara las principales dudas sobre la criopreservación de óvulos.
Cada vez más mujeres en Chile deciden postergar la maternidad por motivos laborales, académicos o personales. En ese contexto, la criopreservación de óvulos se ha convertido en una alternativa para preservar la fertilidad, aunque aún existen dudas sobre el procedimiento, su efectividad y el momento más adecuado para realizarlo.
El Dr. Andrés Carvajal, especialista en medicina reproductiva y vicepresidente de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva (SOCMER), explica que el éxito de esta técnica está estrechamente relacionado con la edad en que se realiza.
“Mientras más joven la mujer se realice el procedimiento, mayores serán las probabilidades de un futuro embarazo exitoso.”
El especialista señala que la mejor calidad de los óvulos se registra antes de los 30 años. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las mujeres opta por congelarlos alrededor de los 35 años, cuando la reserva ovárica ya comienza a disminuir.
El proceso de criopreservación se inicia con la menstruación e incluye aproximadamente diez días de estimulación hormonal mediante inyecciones administradas en el hogar. Durante ese período se realizan controles ecográficos para monitorear la respuesta de los ovarios. Posteriormente, los óvulos se extraen mediante una punción guiada por ecografía transvaginal bajo sedación, en un procedimiento ambulatorio que dura cerca de 30 minutos.
Según el Dr. Carvajal, el tratamiento hormonal puede provocar molestias leves, como sensación de distensión abdominal o irritabilidad, mientras que la extracción de los óvulos no genera dolor debido al uso de sedación. Después del procedimiento, las pacientes suelen experimentar molestias similares a las de una menstruación.
Respecto de la recuperación, explica que generalmente solo podría requerirse licencia médica el día de la extracción, ya que al día siguiente la mayoría de las pacientes puede retomar sus actividades habituales.
Otro aspecto importante es que la disminución de la reserva ovárica no presenta síntomas evidentes. Por ello, el especialista recomienda una evaluación preventiva mediante una ecografía transvaginal y el examen de hormona antimülleriana, un análisis de sangre que permite estimar la cantidad de óvulos disponibles sin necesidad de ayuno ni de realizarse en una fecha específica del ciclo menstrual.
En cuanto a la duración del almacenamiento, el médico afirma que los óvulos no pierden calidad por permanecer congelados durante años. No obstante, muchos centros médicos establecen un límite de edad cercano a los 50 años para intentar un embarazo.
Sobre las posibilidades de éxito, explica que alrededor del 95% de los óvulos sobrevive al proceso de descongelación. Posteriormente, para lograr un embarazo es necesario recurrir a una fecundación in vitro, ya sea con espermios de la pareja o provenientes de un banco de donantes, según cada caso.
En Chile, el costo de la criopreservación de óvulos fluctúa entre $2,5 millones y $4,5 millones, dependiendo del centro de salud donde se realice el procedimiento.


