El informe, que revisó la gestión municipal entre 2021 y 2024, detectó observaciones administrativas y financieras. El municipio informó que los antecedentes ya fueron enviados a la Contraloría General de la República y al Ministerio Público para determinar eventuales responsabilidades.
La Municipalidad de Mostazal dio a conocer los resultados de una auditoría externa realizada a la gestión financiera y administrativa del período 2021-2024, la que identificó diversas observaciones relacionadas con el manejo de recursos públicos y procesos administrativos. El informe fue presentado al Concejo Municipal y posteriormente remitido a la Contraloría General de la República y al Ministerio Público.
La auditoría fue contratada tras la aprobación del Concejo Municipal, en diciembre de 2024, con el objetivo de conocer el estado financiero y administrativo del municipio luego del cambio de administración. Según el informe, se detectaron debilidades en los mecanismos de control interno y en la gestión financiera durante el período auditado.
Auditoría detectó observaciones financieras y administrativas
Entre los principales hallazgos figuran anticipos sin regularizar desde 2021 en las áreas de Salud y Educación, un saldo anómalo de caja, deficiencias en los estados financieros, uso reiterado de tratos directos, fraccionamiento de compras para evitar licitaciones, adquisiciones tramitadas fuera de la normativa vigente, más de $63 millones transferidos a la Corporación Cultural pendientes de rendición y la falta de informes sobre el destino de recursos provenientes de la Ley de Casinos.
La administración comunal informó que estos antecedentes fueron remitidos a la Contraloría para que determine eventuales responsabilidades administrativas y al Ministerio Público para investigar posibles responsabilidades penales derivadas de los hechos detectados.
Municipio anuncia medidas para reforzar el control interno
En paralelo, el municipio indicó que ya comenzó a implementar medidas para fortalecer la gestión financiera, entre ellas la creación de un Comité de Control Financiero Municipal, reformulaciones presupuestarias, mejoras en los procesos administrativos y un programa permanente de capacitación para funcionarios.
“Hoy estamos cumpliendo esa palabra al presentar este informe al Concejo Municipal y al poner todos los antecedentes en conocimiento de la Contraloría General de la República y del Ministerio Público para que se determinen las responsabilidades que correspondan”, señaló la alcaldesa Verónica Arroyo.
La jefa comunal agregó que las medidas adoptadas buscan reforzar los mecanismos de control, mejorar la administración financiera y resguardar la continuidad de los servicios municipales, reafirmando el compromiso del municipio con la transparencia y el buen uso de los recursos públicos.


