La tradicional Noche de San Juan reunió a decenas de personas en el Cementerio Municipal para rendir homenaje al recordado profesor, abogado y gestor cultural, fallecido en 1977, con música, recuerdos y un brindis con navegado.
La memoria de un profesor que dejó una profunda huella en varias generaciones volvió a reunir a exalumnos, vecinos y amigos durante la noche de San Juan en San Fernando. Los asistentes llegaron hasta el Cementerio Municipal para visitar la tumba del docente, abogado y gestor cultural fallecido en 1977, en una actividad que combinó música, canciones, recuerdos y el tradicional navegado.
Quienes participaron destacaron el legado de un maestro recordado por su estilo irreverente y por incentivar a sus alumnos del Liceo Neandro Schilling a cuestionar, reflexionar y buscar distintas miradas sobre los temas de su época.
Un homenaje marcado por los recuerdos
Durante la jornada, los asistentes también compartieron testimonios sobre la influencia que tuvo el profesor en sus vidas.
Raúl Marabolí, exalumno, recordó que participa de este homenaje desde hace tres décadas. “Vengo hace 30 años a saludar a quien fuera mi profesor de Filosofía. Aún recuerdo su ahínco en provocar que buscáramos la verdad”, expresó.
Antonio Serce también destacó el impacto que tuvo el docente en su formación. “Sus clases me cambiaron la vida en los años 70”, afirmó.
Por su parte, Lérica Farfán, quien asistió por primera vez a esta actividad nocturna, valoró la iniciativa. “Es la primera vez que vengo al cementerio de noche. Felicito a los organizadores por saludar a quien les provocó pensar”, señaló.
La convocatoria volvió a demostrar el cariño y la admiración que, a casi cinco décadas de su fallecimiento, sigue despertando la figura de este recordado profesor entre quienes compartieron con él dentro y fuera de las aulas.


