Sistema instalado en el Ferrocarril Teniente 6 permite monitorear la carga en tiempo real, eliminar incidentes asociados a material húmedo y aumentar en 800 toneladas diarias el transporte de mineral.
Un sistema de sensores volumétricos implementado en la mina Esmeralda de Codelco División El Teniente permitió reducir los desrielamientos en el transporte ferroviario interno y mejorar la eficiencia operativa, con un aumento de 800 toneladas diarias de mineral movilizado.
La tecnología, basada en una captura tridimensional de la carga mediante sensores que realizan hasta 15 mil lecturas por segundo, permite detectar en tiempo real irregularidades en los carros, especialmente la acumulación de “llampo”, material fino y húmedo que puede provocar desbalances.
“Antes de este sistema, podíamos registrar hasta ocho desrielamientos mensuales por acumulación de material húmedo. Hoy, gracias a la información oportuna que entrega el sensor, el riesgo se elimina de raíz”, explicó Juan Carlos Carvajal, jefe de proceso de infraestructura y proyectos de mina Esmeralda.
El sistema identifica excesos de carga que pueden alcanzar hasta 12 toneladas adicionales por carro, una condición que históricamente generaba fallas en la operación ferroviaria subterránea.
La iniciativa surgió como un desarrollo interno tras adjudicarse el concurso de innovación CREA 2024 y fue implementada inicialmente en el Ferrocarril Teniente 8, antes de su adaptación en la mina Esmeralda.
Para los equipos de mantenimiento, la incorporación de esta tecnología cambió la forma de intervenir la infraestructura. Raúl Martínez, líder de la cuadrilla de Mantenimiento Vía, explicó que “antes, había un desrielamiento y no podíamos determinar la causa, entonces siempre tenías que ir a hacer algún tipo de arreglo a la vía. Hoy el sistema te dice exactamente qué carro pasó con 12 toneladas de llampo de vuelta, y podemos saber que el problema no necesariamente es el riel, sino la carga del carro”.
La implementación requirió el despliegue de cerca de 1.500 metros de fibra óptica en condiciones subterráneas, lo que permite transmitir información precisa sobre cada tren en circulación.
El impacto también se ha extendido a la operación diaria. Alexis Reveco, jefe de unidad de mina Esmeralda, destacó que “la carga por carro pasó de 38 a estabilizarse por sobre las 40 toneladas por carro. Al optimizar el proceso, hemos aumentado en 800 toneladas el mineral acarreado diariamente, lo que equivale a dos viajes adicionales del tren por jornada. Lo bonito de esto es que esta ganancia es gracias al control que va haciendo el mismo operador, teniendo más información”.
Desde las cabinas de telecomando, los operadores pueden visualizar en tiempo real el estado de la carga mediante mapas de colores. Víctor González Abarca, operador del sistema, señaló que “para nosotros es muy importante y estamos aprendiendo a trabajar con él. Nos ha permitido ir chequeando cada tren metalero. Vemos si van bien cargados y cuánto llampo llevan”.
Como parte de la siguiente etapa, la división proyecta ampliar la cobertura del sistema con un segundo sensor en el sector norte del Ferrocarril Teniente 6, además de evaluar soluciones que reduzcan la adherencia de material húmedo en los carros.


