Chile, potencia minera con mirada regional: el rol estratégico de O’Higgins

Por DMC

Por SEREMI de Minería, Región de O’Higgins, Carla Ortiz Castillo. 

Chile es reconocido a nivel mundial como una potencia minera. Sin embargo, este liderazgo no puede entenderse sin el aporte concreto de las regiones, y en particular de la Región de O’Higgins, que cumple un rol estratégico en el desarrollo de la minería nacional.

La presencia de operaciones de clase mundial posiciona a nuestra región como un eje clave en la producción de cobre, pero también como un territorio donde la minería convive con comunidades, agricultura y otros sectores productivos. Este equilibrio nos desafía a avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, inclusivo y con identidad regional.

Uno de los principales desafíos es fortalecer la atracción de inversión, no solo en gran minería, sino también en la pequeña y mediana minería, que en nuestra región tiene un enorme potencial de crecimiento. Para ello, es fundamental avanzar en certezas regulatorias, modernización de permisos y condiciones que permitan dinamizar la actividad con responsabilidad.

Al mismo tiempo, debemos consolidar altos estándares ambientales y de seguridad. La minería en O’Higgins ha avanzado en el uso eficiente del agua, la incorporación de energías renovables y la mejora continua en seguridad laboral. Estos avances no solo responden a exigencias normativas, sino a una convicción profunda de que el desarrollo debe ser sostenible en el tiempo.

Otro eje fundamental es el fortalecimiento de la minería de menor escala. Instituciones como Empresa Nacional de Minería cumplen un rol clave en el fomento productivo, permitiendo que pequeños productores puedan integrarse a la cadena de valor minera. Como Estado, debemos seguir modernizando su gestión y ampliando su alcance en regiones como la nuestra.

Asimismo, empresas como Codelco tienen el desafío de seguir siendo referentes en gestión, seguridad y vinculación con las comunidades. En O’Higgins, esto se traduce en una relación directa con el territorio, donde el impacto de la minería debe reflejarse en mejor calidad de vida para las personas.

El desarrollo de capital humano es otro pilar clave. La región cuenta con una tradición minera relevante, pero hoy enfrentamos nuevos desafíos asociados a la innovación, la automatización y la sostenibilidad. Preparar a trabajadores y trabajadoras para esta nueva minería es fundamental para asegurar oportunidades de desarrollo local.

Finalmente, nuestro compromiso con el mandato del presidente José Antonio Kast es claro: la minería debe estar al servicio de las personas. En la Región de O’Higgins, esto significa que su aporte debe traducirse en empleo de calidad, fortalecimiento de proveedores locales y mayor inversión en las comunas donde esta actividad está presente.

Chile puede y debe seguir consolidándose como una potencia minera, pero ese liderazgo solo será sostenible si se construye desde las regiones. O’Higgins tiene la experiencia, el capital humano y el potencial para ser protagonista de este desafío.

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