ColumnaColumnas

El envejecimiento dejó de ser una tendencia demográfica es una realidad urgente

Karin Ortiz Cepeda
Psicóloga, Psicoterapeuta Cognitiva
Ex Coordinadora Regional de SENAMA

En la Región de O’Higgins, el envejecimiento dejó de ser una tendencia demográfica: es una realidad urgente. Más del 21% de la población supera los 60 años, y en comunas rurales como Litueche, Pumanque o La Estrella, el crecimiento de adultos mayores supera el 75%. Muchos viven solos, en condiciones de precariedad extrema, sin acceso a servicios básicos, sin redes de apoyo, sin compañía.

Las imágenes que acompañan esta carta no son excepciones. Son parte de una realidad que se repite en el territorio: personas mayores durmiendo en colchones viejos sobre pisos de cemento, sin electricidad, sin calefacción, sin agua caliente. En Chile, más de 11.770 adultos mayores fueron abandonados en hospitales públicos entre 2018 y 2025, tras recibir el alta médica sin que ningún familiar acudiera a buscarlos. ¿Qué dice esto de nosotros como sociedad?

Este abandono no es sólo familiar. Es estructural. Es el resultado de décadas de políticas fragmentadas que no han logrado construir un sistema de protección integral para la vejez. En regiones como O’Higgins, donde la ruralidad y la dispersión territorial dificultan el acceso a servicios, la situación se agrava.

Desde el territorio, proponemos avanzar en una Red Territorial de Cuidados y Dignidad para la Vejez, que incluya:

  • Centros comunales con atención psicosocial, enfermería y orientación legal.
  • Un sistema de alerta comunitaria para detectar casos de abandono.
  • Un banco regional de cuidadores con formación y apoyo.
  • Intervenciones urgentes en viviendas precarias.
  • Programas intergeneracionales que reconecten a jóvenes y mayores.

Esta propuesta no nace en una oficina en Santiago. Nace desde las visitas a clubes de adultos mayores, desde las ferias, desde las historias que duelen y movilizan. Porque envejecer no debería ser sinónimo de abandono. Porque la dignidad no tiene edad. Y porque en O’Higgins, donde la vejez ya es mayoría, no podemos mirar hacia otro lado.


Artículos Relacionados

Ver También
Cerrar
Botón volver arriba