Sistema frontal vuelve a poner a prueba la preparación de Chile ante las emergencias

Por DMC

Especialista de la Universidad de O’Higgins advierte que las lluvias previstas para los próximos días podrían evidenciar las brechas que aún existen en la gestión del riesgo, especialmente en los territorios más vulnerables.

Con un nuevo sistema frontal pronosticado para esta semana, vuelve una pregunta que se repite tras cada evento climático de gran magnitud: ¿está Chile mejor preparado para enfrentar este tipo de emergencias?

Las alertas emitidas por la Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) no solo activaron los planes de prevención de las autoridades. También reabrieron el debate sobre cuánto han servido las lecciones que dejaron inundaciones, aluviones y temporales registrados durante las últimas décadas.

Para el sociólogo Ricardo Fuentealba, académico de la Universidad de O’Higgins, el mayor desafío no será únicamente responder a la emergencia, sino la capacidad que tenga cada territorio para enfrentar sus efectos.

Preparación desigual entre los territorios

El investigador sostiene que, aunque Chile ha fortalecido su institucionalidad con la creación de SENAPRED y la Ley 21.364, la respuesta sigue dependiendo en gran medida de la organización local y del trabajo preventivo desarrollado antes de que ocurra una emergencia.

“No basta con tener planes de emergencia. Es necesario fortalecer las capacidades de las comunidades y los liderazgos locales para enfrentar este tipo de amenazas”, señala Fuentealba.

A su juicio, existen comunas y localidades con organizaciones vecinales y redes comunitarias que permiten reaccionar de mejor manera, mientras que otras continúan siendo altamente vulnerables debido a desigualdades sociales y territoriales.

El cambio climático cambia las reglas

El académico explica que las inundaciones ocurridas durante las décadas de 1980 y 1990, los aluviones de Atacama en 2015 y las lluvias que afectaron al centro-sur del país en 2023 siguen siendo referencias importantes, pero advierte que hoy ya no bastan para anticipar el comportamiento de los fenómenos meteorológicos.

El cambio climático, afirma, está modificando la intensidad y frecuencia de estos eventos, haciendo cada vez más difícil prever sus efectos únicamente a partir de experiencias pasadas.

La prevención también depende de la ciudadanía

Fuentealba enfatiza que la gestión del riesgo no es una tarea exclusiva del Estado. Asegura que la preparación comienza en los hogares y que contar con un plan familiar, seguir las alertas oficiales y evitar conductas de riesgo puede marcar la diferencia durante una emergencia.

“La principal consideración es actuar con cautela, mantenerse informado por los canales oficiales y promover la solidaridad con quienes resulten afectados”, concluye.

Mientras las autoridades mantienen activados los protocolos preventivos ante el sistema frontal, el especialista sostiene que este nuevo episodio será también una oportunidad para evaluar cuánto ha avanzado el país en materia de preparación frente a desastres y cuáles siguen siendo las tareas pendientes.

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