Para muchas familias de Las Cabras, acceder a terapias especializadas para niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) o necesidades de rehabilitación implicaba asumir costos difíciles, extensos traslados y una carga emocional permanente. En muchos casos, la única alternativa era viajar a Rancagua o recurrir a atención particular. Esa realidad comenzó a cambiar con la puesta en marcha del nuevo Centro de Rehabilitación Infanto Adolescente (RIA), un espacio que ya acompaña a más de 200 niños, niñas y adolescentes de la comuna.
El dispositivo, inaugurado oficialmente por el Servicio de Salud O’Higgins junto a la Municipalidad de Las Cabras, busca fortalecer el acceso oportuno a diagnóstico, tratamiento y rehabilitación para usuarios con condiciones del neurodesarrollo y necesidades músculo-esqueléticas, acercando prestaciones que históricamente resultaban difíciles de obtener en el territorio.
La iniciativa se enmarca en el Programa de Atención Integral al Desarrollo Infanto Adolescente (AIDIA) y busca, además, reforzar la implementación de la Ley TEA, ampliando las capacidades de atención y acompañamiento para familias que muchas veces enfrentan el proceso de diagnóstico en soledad o con escasas redes de apoyo.
Durante la ceremonia de inauguración, el director (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Carlos Saavedra, destacó el impacto que este tipo de espacios puede generar en la calidad de vida de las familias. “Debemos seguir avanzando en iniciativas como ésta, que realmente cambian la vida de las familias y entregan un apoyo fundamental a niños y niñas. Existe un compromiso del Servicio de Salud, de los municipios y también del Gobierno Regional para seguir impulsando estas iniciativas”, afirmó.
Más allá de la infraestructura, el Centro RIA busca responder a una necesidad concreta de la comuna: evitar que las familias tengan que desplazarse a otras ciudades para acceder a tratamientos especializados. La atención contempla una mirada interdisciplinaria, integrando profesionales de distintas áreas para abordar cada caso de forma integral y personalizada.
El equipo está compuesto por médico, psicólogo, enfermera, terapeuta ocupacional, fonoaudiólogo, kinesiólogo y trabajador social, quienes trabajan tanto en evaluación y rehabilitación como en el acompañamiento familiar, entendiendo que el desarrollo de niños y adolescentes requiere también herramientas y apoyo para madres, padres y cuidadores.
Para Claudia Palomino, encargada del Centro RIA y fonoaudióloga, la apertura del espacio responde a una brecha que durante años afectó directamente a las familias de Las Cabras.
“Antes de que se creara este centro, muchos niños y adolescentes no tenían acceso a estas atenciones a través del sistema público. Las familias debían costear tratamientos o trasladarse hasta Rancagua, lo que era muy complejo”, explicó.
La profesional agrega que el trabajo del centro no solo busca avances clínicos, sino también fortalecer el entorno familiar para facilitar los procesos de desarrollo.
“No solo buscamos avances en comunicación, integración sensorial o independencia; también trabajamos con las familias para que comprendan el diagnóstico, aprendan herramientas y puedan acompañar mejor el proceso de sus hijos”, sostuvo.
Desde el municipio valoraron el impacto que el programa ya ha generado en la comuna. El alcalde Juan Pablo Flores destacó que Las Cabras se transformó en la quinta comuna de la Región de O’Higgins en implementar este modelo de atención y aseguró que ya existen resultados visibles entre las familias beneficiarias.
“Ver cómo las familias están contentas y confiadas ha sido uno de los principales aspectos positivos. Aquí el trabajo no es aislado; la familia debe estar presente para favorecer el desarrollo y progreso de los niños”, indicó el jefe comunal.
La experiencia también es valorada por quienes reciben atención en el recinto. Nathalie Opazo, madre de un usuario del programa, destacó el acompañamiento que han encontrado tanto para su hijo como para el entorno familiar.
“No solo ayudan a los niños, también apoyan y guían a las familias. Estamos profundamente agradecidos de esta oportunidad para nuestro hijo y esperamos que proyectos como este continúen”, expresó.
El desafío ahora apunta a consolidar el funcionamiento del centro y ampliar su alcance. Para la etapa inicial, el Ministerio de Salud destinó más de 120 millones de pesos para habilitación de espacios, contratación de profesionales y capacitación de equipos, mientras que para este año se proyecta un financiamiento superior a los 200 millones de pesos, enfocado en asegurar continuidad y fortalecer las prestaciones disponibles para la comunidad.
Para muchas familias de Las Cabras, el cambio ya comenzó. Lo que antes implicaba largas distancias y listas de espera, hoy está más cerca de casa. Y, para cientos de niños y adolescentes, eso puede marcar una diferencia decisiva en su desarrollo y calidad de vida.


