La medida busca acelerar proyectos binacionales, fortalecer la integración logística y abrir nuevas oportunidades de inversión, empleo y desarrollo económico entre ambos países.
Chile y Argentina acordaron reactivar la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera, mecanismo binacional que permanecía con baja actividad y que ahora vuelve a instalarse como pieza estratégica para el desarrollo de inversiones mineras en la cordillera.
El anuncio fue realizado durante la Expo San Juan Minera 2026, donde el subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González, se reunió con el secretario de Minería argentino, Luis Lucero, confirmando que las sesiones oficiales del organismo se retomarán el próximo 7 de julio en Buenos Aires.
La reactivación del tratado firmado en 1997 apunta a acelerar el análisis y ejecución de proyectos mineros fronterizos, varios de ellos vinculados a cobre, oro y minerales estratégicos, en momentos donde Sudamérica busca posicionarse como actor clave en la transición energética global.
El acuerdo no solo tiene implicancias mineras. También abre oportunidades en infraestructura, transporte, servicios logísticos, empleo especializado y comercio exterior, especialmente para regiones cordilleranas que podrían transformarse en corredores de integración económica.
Desde el gobierno chileno sostienen que existe una oportunidad concreta para potenciar la experiencia operativa e infraestructura nacional asociada a puertos, servicios mineros y cadenas logísticas vinculadas a la exportación.
“Observamos la oportunidad de avanzar en importantes desafíos de cooperación e integración en el ámbito minero”, afirmó el subsecretario Álvaro González.
Uno de los puntos centrales del tratado es que permite desarrollar proyectos bajo reglas coordinadas entre ambos países, facilitando materias tributarias, aduaneras, laborales y de conectividad, aspectos considerados críticos para inversiones de gran escala.
Analistas del sector han advertido que la falta de coordinación institucional y la lentitud administrativa habían frenado durante años varios proyectos binacionales de alto potencial económico.
Por ello, la reactivación de la comisión es vista como una señal política y económica orientada a entregar mayor certeza regulatoria a inversionistas, en un escenario donde la competencia global por atraer capital minero se ha intensificado.
Durante su visita a San Juan, las autoridades chilenas también sostuvieron reuniones con representantes de proyectos fronterizos actualmente en trámite o con protocolos vigentes bajo el tratado.
El acuerdo binacional es considerado uno de los instrumentos de integración minera más avanzados de América Latina y vuelve a cobrar relevancia en un contexto marcado por el aumento de la demanda mundial de minerales críticos para electromovilidad, energías renovables y tecnologías de almacenamiento energético.


