Mascotas en invierno: cómo prevenir enfermedades respiratorias en perros y gatos

Por DMC

El frío y los episodios de contaminación ambiental aumentan el riesgo de problemas respiratorios en las mascotas. Un especialista de la Universidad de O’Higgins entrega recomendaciones para proteger su salud durante el invierno.

Con la llegada del invierno, las bajas temperaturas y el aumento de la contaminación ambiental no solo afectan a las personas. Perros y gatos también pueden desarrollar enfermedades respiratorias si no reciben los cuidados adecuados, especialmente aquellos más vulnerables.

El médico veterinario Rodrigo Pulgar, académico de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad de O’Higgins (UOH), explicó que durante esta época es frecuente observar un aumento de enfermedades como la traqueobronquitis infecciosa, bronquitis e incluso neumonía.

“El frío provoca una disminución de la irrigación de las vías respiratorias, dificultando que las células de defensa lleguen oportunamente a combatir virus y bacterias”, explicó el especialista.

¿Qué mascotas tienen mayor riesgo durante el invierno?

Según Rodrigo Pulgar, los animales más propensos a sufrir complicaciones respiratorias son los cachorros menores de seis meses, las mascotas de edad avanzada, aquellas con enfermedades preexistentes o con un estado nutricional deficiente.

También presentan mayor vulnerabilidad los perros y gatos de pelo corto, debido a su menor capacidad para conservar el calor corporal.

El veterinario agregó que algunas razas requieren cuidados especiales durante el invierno, como los perros braquicéfalos —entre ellos bóxer, pug y bulldog— y los gatos persas, ya que sus características anatómicas dificultan la respiración.

Recomendaciones para prevenir enfermedades respiratorias

El especialista indicó que la prevención es la mejor herramienta para proteger a las mascotas durante los meses más fríos. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Mantener abrigados a los animales de pelo corto con prendas de su talla.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior.
  • Mantener al día las vacunas y desparasitaciones, incluyendo la vacuna contra la traqueobronquitis infecciosa canina cuando corresponda.
  • Ventilar periódicamente el hogar para evitar la acumulación de humedad y gases de calefacción.
  • No fumar al interior de la vivienda.
  • No administrar medicamentos de uso humano, ya que pueden resultar tóxicos para perros y gatos.

“Ante cualquier síntoma, siempre se debe consultar con un médico veterinario y evitar la automedicación”, advirtió Rodrigo Pulgar.

Síntomas que requieren atención veterinaria

Entre las señales de alerta se encuentran la tos persistente, ruidos respiratorios, decaimiento, dificultad para respirar y pérdida del apetito.

El especialista también recomendó reducir los paseos prolongados y el ejercicio intenso durante los episodios de alerta o preemergencia ambiental, ya que la mala calidad del aire aumenta el esfuerzo cardiorrespiratorio de los animales.

“Al igual que ocurre con las personas, reducir la exposición al aire contaminado ayuda a proteger su salud”, concluyó.

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