Una de las iniciativas hídricas más relevantes proyectadas para la Región de O’Higgins continúa avanzando en la precordillera de Rengo. Se trata del futuro Embalse Bollenar, obra que busca fortalecer la seguridad hídrica del valle del río Claro y asegurar el riego para miles de hectáreas agrícolas en un contexto marcado por la escasez de agua y la incertidumbre climática.
Hasta el sector llegó el seremi de Obras Públicas de O’Higgins, Carlos Astudillo, para inspeccionar los sondajes geológicos que actualmente se desarrollan como parte del estudio de diseño del embalse. La visita también contó con la participación del director regional de la Dirección General de Aguas (DGA), Héctor Muñoz, y del presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Claro de Rengo, Álvaro Paredes.
Los trabajos en ejecución corresponden a exploraciones técnicas destinadas a determinar la resistencia y características del terreno donde se emplazaría la futura infraestructura. Estos antecedentes serán fundamentales para definir el diseño definitivo de la obra y su viabilidad estructural.
“Estos sondajes geológicos son fundamentales porque nos permiten asegurar que el diseño del embalse responda adecuadamente a las condiciones del terreno. Este proyecto no solo mejora la seguridad hídrica, sino que también abre nuevas oportunidades para el desarrollo agrícola, económico y social del valle del río Claro y de la región de O’Higgins”, señaló el seremi de Obras Públicas, Carlos Astudillo.
El proyecto busca beneficiar una superficie potencial cercana a las 9 mil hectáreas agrícolas. Actualmente, el valle cuenta con unas 7.700 hectáreas bajo cota de canal, aunque solo alrededor de 5.700 pueden ser efectivamente regadas. Con la construcción del embalse, se proyecta asegurar el riego del total de la superficie bajo canal con un 85% de seguridad hídrica, además de incorporar cerca de 1.300 nuevas hectáreas mediante sistemas de elevación mecánica.
Desde el sector agrícola, el presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Claro de Rengo, Álvaro Paredes, destacó la importancia de la iniciativa para enfrentar los efectos de la variabilidad climática.
“Este embalse es clave para dar mayor certeza a los agricultores y asegurar el futuro productivo del valle, permitiendo enfrentar de mejor manera la incertidumbre climática y aprovechar de forma más eficiente el recurso hídrico”, afirmó.
En la misma línea, el director regional de la DGA, Héctor Muñoz, sostuvo que el Embalse Bollenar representa una solución estructural para la gestión del agua en la cuenca del río Claro.
“El Embalse Bollenar permitirá una gestión más eficiente y sostenible del agua, entregando mayor certeza para el desarrollo productivo y el bienestar de las comunidades en el largo plazo”, indicó.
El estudio de diseño comenzó en diciembre de 2025 y contempla sondajes, trabajos de terreno y análisis técnicos que se extenderán hasta 2027. La iniciativa considera la construcción de una presa tipo CFRD mixta (Concrete Face Rockfill Dam), con una capacidad de almacenamiento estimada de 59 millones de metros cúbicos, una altura máxima de 106,5 metros y un coronamiento de 720 metros de longitud.
La obra además contempla un uso multipropósito del recurso hídrico, incorporando no solo riego agrícola, sino también abastecimiento para sistemas sanitarios rurales, control de crecidas, apoyo al combate de incendios y potencial para actividades turísticas y recreativas.
La inversión estimada para su futura construcción supera los $130 mil millones —equivalentes a aproximadamente US$142 millones— y forma parte de la cartera estratégica del Ministerio de Obras Públicas para fortalecer la gestión del agua y el desarrollo productivo de la Región de O’Higgins.


