Manos que cultivan futuro: mujeres del PEE fortalecen saberes en viveros de O’Higgins

Por DMC

Entre tierra húmeda, hojas nuevas y aprendizajes compartidos, un grupo de mujeres del Programa de Emergencia de Empleo (PEE) de CONAF vivió una jornada que fue mucho más que capacitación: un espacio para intercambiar experiencia y proyectar mejoras concretas en su trabajo diario con plantas nativas.

El escenario fue el vivero de Palmilla, donde ocho participantes llegaron con la disposición de aprender y también de enseñar. La jornada se centró en técnicas clave para la producción y manejo de especies, abordando desde poda y riego hasta compostaje, lombricultura y organización de viveros. Herramientas prácticas que, en lo inmediato, buscan optimizar el trabajo en terreno y, a largo plazo, fortalecer la labor ambiental que desarrollan en sus comunidades.

En la Región de O’Higgins, el PEE mantiene activos ocho viveros que emplean a cerca de 90 personas, en su mayoría mujeres jefas de hogar. En estos espacios no solo se cultivan plantas nativas, ornamentales y medicinales, sino también oportunidades de aprendizaje y desarrollo personal.

Para quienes participaron, la experiencia dejó huellas concretas. Rosa León Poblete, de Lolol, valoró especialmente los contenidos prácticos: “fue muy enriquecedora porque aprendimos muchas cosas nuevas, por ejemplo la poda con el sellado con barro, eso me encantó, lo encontré muy bueno para después transmitirlo a mis compañeras de trabajo”.

Esa idea de replicar lo aprendido se repitió entre las asistentes. Desde Pichidegua, María Romero Meza destacó la utilidad del conocimiento adquirido.“Pudimos aprender varias cosas que no sabíamos como por ejemplo las fechas de poda de cada planta, todo este nuevo conocimiento nos servirá mucho y lo difundiré con mis compañeras en el vivero de Pichidegua”.

La jornada también dejó espacio para la motivación. Claudina Lineros, de Palmilla, resumió el sentir del grupo. “Yo creo que todas finalizaron la actividad llenas de ilusión y permitirá mejorar el trabajo que se realiza en los viveros de la provincia, con nuevos conocimientos en manejo y producción de plantas”.

Desde la coordinación regional, el énfasis estuvo puesto en el valor del aprendizaje colectivo. La encargada del programa, Soledad Silva, explicó que “el encuentro sirvió para unificar criterios y técnicas de trabajo, para que cada una de las participantes tomará la experiencia de otras mujeres y las implementara en los viveros, por lo tanto fue una jornada muy enriquecedora y productiva, tanto para las trabajadoras como para el equipo técnico del PEE”.

Además de los contenidos técnicos, la instancia permitió fortalecer el liderazgo de las capataces, figuras clave en la organización de los equipos y en la promoción de buenas prácticas dentro de cada vivero.

Con iniciativas como esta, el PEE no sólo genera empleo en sectores rurales, sino que también cultiva conocimiento, redes y autonomía. Porque en cada planta que crece, también se siembra experiencia, colaboración y nuevas oportunidades para quienes trabajan la tierra.

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